La Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama) ha puesto en servicio la ampliación de su complejo de Cerceda (A Coruña) con una nueva línea de tratamiento mecánico-biológico (TMB) destinada a la fracción resto procedente de los municipios gallegos no separadores en origen.
La inversión, de 47 millones de euros financiada parcialmente con fondos NextGenerationEU, suma 80.000 toneladas anuales de capacidad de tratamiento a las 540.000 que ya gestionaba el complejo. La línea incluye criba primaria, tromel, separador balístico, tres separadores ópticos NIR específicos para PET, PEAD y bandejas multicapa, y un sistema de aspiración de fracciones ligeras.
El rendimiento esperado, según los datos de comisionamiento, es de 18.000 toneladas anuales de materia prima secundaria recuperada del flujo resto: 7.200 t de papel-cartón, 4.800 t de plásticos, 3.100 t de chatarra férrica y 2.900 t de metales no férreos. El resto se destinará a digestión anaerobia (biogás) y, como última opción, a valorización energética en la planta vecina de generación eléctrica.