La planta de Zabalgarbi (Vizcaya) se ha convertido en la primera instalación española en operar una línea de selección final íntegramente cobotizada. El tradicional cuarto de cabina —donde cuatro operarios identificaban y retiraban manualmente impurezas de la cinta— ha sido sustituido por seis cobots Universal Robots UR20 equipados con visión 3D y aprendizaje continuo.
EL ROL HUMANO QUE NO DESAPARECE
La línea mantiene un operador supervisor por turno. Su trabajo ya no es retirar materiales, sino entrenar el sistema, validar excepciones y mantener la calibración. Es un perfil nuevo en el sector y la planta lo ha definido como operador-formador de robots, requiriendo formación profesional dual con ciclo de mecatrónica.
NÚMEROS
Los datos del primer trimestre muestran un aumento de productividad del 38 % medido en toneladas separadas/hora, una reducción del 96 % en lesiones musculoesqueléticas declaradas y una mejora del 4,2 % en la pureza de los flujos de salida. La inversión, 4,8 millones de euros, se amortiza en 28 meses según los cálculos internos.