El Parlamento Europeo ha dado luz verde al nuevo Reglamento de Traslados de Residuos, que sustituye al de 2006 y se aplicará de forma directa en todos los Estados miembros a partir del 21 de mayo de 2026. La norma persigue dos objetivos centrales: cortar las exportaciones ilegales hacia países no preparados para gestionar los residuos europeos y garantizar que el material que sale de la UE acaba en instalaciones equivalentes a las nuestras.
En la práctica, los gestores españoles deberán adaptar sus procesos administrativos. Cada envío deberá registrarse en una plataforma electrónica común y los plazos de notificación previa se reducen a la mitad para los movimientos intracomunitarios de residuos no peligrosos destinados a valorización. ASEGRE y ANAREVI ya han iniciado un calendario de formación para los técnicos de comercio exterior de las plantas.
El reglamento incluye, además, una lista negra de residuos cuya exportación queda directamente prohibida fuera de la OCDE: ciertos plásticos mezclados, residuos eléctricos y electrónicos sin certificar y textiles posconsumo. Para el sector español, especializado en la valorización de envases plásticos, el impacto se concentra en los flujos hacia el norte de África.